- ¡Libera a mi pueblo!
- Todo joya, Moisés, pero como todos rajaron por el fin de semana largo, no te va a quedar nadie para liberar...
Trece a Chase (en "Dr. House"): "Vos buscás lo que todo el mundo, sexo, perdón y chocolate".
jueves, 5 de abril de 2018
viernes, 9 de marzo de 2018
Amol iz gueven (había una vez)
Max Zalkind nació en Vilna,entonces en el imperio ruso, en 1909. Desde la edad de seis años cantó en los coros de ambas sinagogas de Vilensk. Luego de emigrar a América Latina, participó en el teatro judío. Durante 20 años trabajó en radio y televisión en Argentina y Brasil. Grabó más de 50 registros. Murió en Buenos Aires en 1988. (www.yiddishmusic.jewniverse.info/zalkindmax/index.html)
Había una vez
viernes, 12 de enero de 2018
Los brujos de Salem
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| Oprah Winfrey pronuncia su discurso de los Globos de Oro ante una multitud de monigotes vestidos de negro. |
El caso de los Sres. Kevin Spacey, Harvey Weinstein et al. es distinto. Abusaron, y más, físicamente de personas. Estoy diciendo que el abuso oral es probablemente reversible, y el físico no.
Tenemos en nuestro país bocones como Gustavo Cordera y Facundo Arana, que realizaron declaraciones prejuiciosas y se retractaron. ¿Hay que proceder a un auto de fe, o llevarlos directamente a la hoguera? Ya está, inscribilo en sus prontuarios, y si querés, esperá su próxima metida de pata.
En http://www.larazon.es/cultura/objetivo-catherine-deneuve-CC17407207 se puede encontrar una interesante secuela del #MeToo.
martes, 2 de enero de 2018
El juego de las diferencias
viernes, 29 de diciembre de 2017
¿Sabes quién viene a pasar el shabat en casa?
Dura la vida del jiloní (según Wikipedia, profano o secular). Mientras vive en un mar de preguntas, o dudas, el creyente tiene una sola respuesta: es la voluntad del Señor. Y no describo "mis" preguntas, no porque alguien ya tiene la respuesta, sino porque no vienen al caso.
Sucedió que unos familiares israelíes, religiosos, deciden visitar nuestro país, y dentro del mes de su estadía en la Argentina, nuestra tierra prometida, los últimos días los pasarán en mi casa. Inclusive un shabat.
Sólo comen kosher y en casa no hay kosher (además de alimentos, incluye vajilla y otros elementos).
Partimos desde una cierta ventaja: no contamos con productos porcinos ni "frutos de mar", y no se mezcla carne con leche, más por costumbre que por temor a despertar la ira del Señor. O sí, qué sé yo.
Y shabat. No prender, o apagar, la luz. No mirar TV. No whatsupear. No usar la compu. No hablar por teléfono. Etc.
Envié un mail a un rabino amigo preguntando cómo hacer kosher una heladera y un microondas. Creo que el Mashiaj vendrá antes que su mail con las respuestas.
Y sucedió que todo salió bien (creo, y por emplear esa palabra ya estoy implicando una cuestión de fe). Usamos cubiertos descartables, productos vegetales aptos (sinónimo de kosher), se celebró un shabat comme il faut con sus bendiciones correspondientes (quizá exagero, pero el libro de quejas quedó en blanco) y disfrutamos de un descanso (raiz del término shabat) sin TV, ni PC, ni phone que no sé qué tiene de smart.
Si se me permite ser cursi, fue una experiencia enriquecedora, y no solamente por el ahorro de luz.
Sucedió que unos familiares israelíes, religiosos, deciden visitar nuestro país, y dentro del mes de su estadía en la Argentina, nuestra tierra prometida, los últimos días los pasarán en mi casa. Inclusive un shabat.
Sólo comen kosher y en casa no hay kosher (además de alimentos, incluye vajilla y otros elementos).
Partimos desde una cierta ventaja: no contamos con productos porcinos ni "frutos de mar", y no se mezcla carne con leche, más por costumbre que por temor a despertar la ira del Señor. O sí, qué sé yo.
Y shabat. No prender, o apagar, la luz. No mirar TV. No whatsupear. No usar la compu. No hablar por teléfono. Etc.
Envié un mail a un rabino amigo preguntando cómo hacer kosher una heladera y un microondas. Creo que el Mashiaj vendrá antes que su mail con las respuestas.
Y sucedió que todo salió bien (creo, y por emplear esa palabra ya estoy implicando una cuestión de fe). Usamos cubiertos descartables, productos vegetales aptos (sinónimo de kosher), se celebró un shabat comme il faut con sus bendiciones correspondientes (quizá exagero, pero el libro de quejas quedó en blanco) y disfrutamos de un descanso (raiz del término shabat) sin TV, ni PC, ni phone que no sé qué tiene de smart.
Si se me permite ser cursi, fue una experiencia enriquecedora, y no solamente por el ahorro de luz.
miércoles, 6 de diciembre de 2017
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