miércoles, 19 de abril de 2017

Otla vez aloz

El movimiento conservador del judaísmo en los EE.UU. anuló la prohibición, para los judíos ashkenazim, de comer arroz o legumbres. Dicha prohibición, nunca adoptada por los sefaradim, cuenta con 800 años de antigüedad. Por supuesto, los ashkenazim ortodoxos ni la considerarán.

El dudoso encanto de la justificación

"Elle", amor sin barreras
La Nación recomienda "Elle" como una película imprescindible. Se trata de una señora a la que le gusta que le den una paliza antes y durante el sexo (parece que después, no). Sr. Gustavo Cordera, si aún no vió la película, no se la pierda.
Como justificación desteñida, su padre fue un asesino al por mayor siendo elle niña y se la acusó (falsamente) de cierta complicidad. De allí su afán masoquista.
El problema de reproducir un acto aberrante no está, por comodidad, en analizarlo, sino en justificarlo. La pobre mujer tenía un padre asesino, al que desprecia, ahh, entonces le gusta que la muelan a golpes mientras hace el amor.  El siguiente es un ligero spoiler: el hijo, al final, viene a restablecer el orden en ese caos.
En la serie "The Shield", aunque la justificación es a posteriori, el protagonista es un policía corrupto y asesino ocasional, pero tiene hijos autistas. Sería como que a Hitler una vez en la calle un judío le pisó un pié sin querer, o que en cierta ocasión le vendieron a Stalin una papa podrida.
Y si no encontramos motivo, en Buenos Aires, donde hay dos verdulerías y tres sicólogos por cuadra, sabemos que la culpa era de nuestros padres.

lunes, 10 de abril de 2017

¡Feliz Pesaj!

- ¡Libera a mi pueblo!
- ¿Y quién me va a construir pirámides?
- Llamá a Austral Construcciones.
- Pero no tengo hoteles...

miércoles, 22 de febrero de 2017

Esconder el elefante

Carta de Juan Alemann, publicada por La Nación el 21-2-2017.

¿Cómo se hace para esconder un elefante? Muy simple: se lo mete en una manada, donde resulta irreconocible. ¿Cómo se hace para esconder a un corrupto? Pues bien, se procura que todos sean corruptos. Esto es exactamente lo que están tratando de hacer los kirchneristas.
Néstor Kirchner, primero, y Cristina, después, acumularon una inmensa fortuna a partir del momento en que ocuparon altos cargos públicos. Antes no tenían nada. Néstor arrancó juntando dinero como intendente de Río Gallegos, siguió como gobernador de Santa Cruz y luego como presidente. Y luego siguió su esposa. La megacorrupción K comienza con el tema de las regalías petroleras atrasadas, que el Estado nacional pagó a la provincia con motivo de la privatización de YPF, con Kirchner como gobernador. Esto sigue en una nebulosa. El dinero nunca ingresó en la arcas de la provincia. Eran 645 millones de dólares, de los que Kirchner invirtió 290 en acciones de YPF, que compró a 19 dólares y vendió años después a 44. La cuenta da más de 1000 millones de dólares, a los que habría que sumar intereses, que desaparecieron misteriosamente. Esto fue denunciado, entre otros, por Eduardo Arnold, vicegobernador de Kirchner. Pero no pasa nada. ¿Por qué?
En cambio, Mauricio Macri hizo su fortuna antes de ingresar en la política y mucho antes de ser presidente. Lo que ahora se le imputa son cuestiones sin fundamento, como los Panamá Papers, una cuestión que data de 2008, en la que no cobró nada. Lo del correo es en definitiva la historia de un mal negocio, que terminó en una convocatoria en 2001 y una confiscación en 2003. El Presidente no ganó un centavo con esto. Comparar estos casos intrascendentes con los inmensos negociados que los Kirchner hicieron con sus testaferros y socios (Lázaro Báez, Cristóbal López, José López y otros), donde estamos hablando de centenares (tal vez miles) de millones de dólares sustraídos al Estado, no tiene sentido. La estrategia para esconder al elefante no es aplicable aquí.

miércoles, 8 de febrero de 2017

El payador ilustre

Oscar Martínez, premiado (copa Volpi)
Ërase el principio de "El ciudadano ilustre" con Oscar Martínez recibiendo el premio Nobel de Literatura. Pero nadie le avisa que la ceremonia concluye, y se pasa toda la película diciendo su discurso. Ese tipo de actuación recitada sólo iba bien con Alfredo Alcón (tampoco lo consigue Darío Grandinetti).
Los directores Gastón Duprat y Mariano Cohn no logran el personaje ambiguo que hubiese merecido Dady Brieva, sólo recargan su caricatura y tics habituales..
(Lo contrario sucede con "El secreto de sus ojos" de Juan José Campanella, que logra un sorprendente Guillermo Francella, que ahora inclusive vende detergente.)
Tampoco emplean medias tintas, los malos son malos malos y los buenos, buenos buenos (maniqueísmo).
Y para no dejar ningún cabo suelto (dije antes ambiguo), ¿fue un sueño?, ¿es un libro dentro de un libro?, ¿no ganó el Nobel sino el Cervantes?, le preguntan, (cito de memoria) ¿jefe, de verdad lo hirieron?, y contesta, sin salir del discurso, acá tenés. Fin.

martes, 7 de febrero de 2017

Vidas paralelas

María Dueñas,conocida escritora española, autora del best seller "El tiempo entre costuras".
Cristina Fernández, filóloga argentina exitosa, autora de la frase (por si tiene pensado asisir a la asunción de José Luis Gioja como nuevo presidente del PJ): "Ni en pedo, que se suturen el orto".

martes, 24 de enero de 2017

Pertenecer tiene sus privilegios

Ivanka y Jared
Ivanka Trump y su marido Jared Kushner, que militan como judíos ortodoxos, consiguieron un permiso rabínico para viajar en shabat, por motivos de seguridad. Otros políticos judíos ortodoxos consiguieron en su momento esa eximición. Generalmente se admite en casos de pikuaj nefesh, cuando una vida está en riesgo.
En 2008, en las Olimpíadas de Pekin, Shimon Peres, entonces presidente de Israel, fue el único dignatario extranjero al que se permitió residir en la Villa Olímpica, porque se le evitaba viajar, al realizarse la ceremonia de inauguración un sábado.